La historia de Brasil está ligada a la historia de las actividades extractivas desde el descubrimiento en 1500. Poco después de la llegada de los portugueses, el gobierno lusitano impulsó varias expediciones para buscar oro y piedras preciosas, principalmente en zonas más distantes de la costa brasileña. La minería fue una de las principales responsables de la ocupación del territorio y uno de los sectores básicos de la economía nacional.
Las expediciones realizadas en el interior del país recorrieron todo el nuestro territorio en busca de metales valiosos (oro, plata, cobre) y piedras preciosas (diamantes, esmeraldas).